Está en Refranero Castellano > Refranes sobre Dios

REFRANES SOBRE DIOS

Voz del pueblo, voz de Dios.

¡Dios conserve a mi patrón! no me toque otro peor.
¡Que Dios se lo pague! y yo me lo trague.
¡Que Dios te lo pague!
A barco desesperado, Dios le encuentra puerto.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
A cada cual da Dios frío como anda vestido.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
A Dios de rodillas, al rey de pie y al demonio en el canapé.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
A Dios no lo vemos, pero por los sentidos lo reconocemos.
A Dios rogando y con el mazo dando.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
A Dios se le adora, cuando de amor se llora.
A Dios se le dejan las quejas y al diablo las disparejas.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
A Dios, llamaron tú.
A Dios, lo mejor.
A Dios, lo que es digno de Dios, y a la cama, la sobrecama.
A Dios, nada se le oculta.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
A la casa en que hay ruda, Dios la ayuda.
A la Iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
A la mal casada, déle Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
A la mujer casta, Dios le basta.
A lo más oscuro, amanece Dios.
A lo que el Rey manda y Dios ofrece, hay que hacerse.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
A los pendejos, ni Dios los quiere.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
A manos lavadas, Dios hace merced.
A manos lavadas, Dios les da de comer.
A quien bien cree, Dios le provee.
A quien con Dios está, Dios no le abandonará.
A quien con Dios está, no le abandonará.
A quien Dios ama, Dios le llama.
A quien Dios amó, en el rostro se lo mostró.
A quien Dios le da, por la tronera le ha de entrar.
A quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos.
A quien Dios no le dio hijos, el diablo le dio sobrinos.
A quien Dios quiere bien, el viento le junta la leña.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
A quien Dios quiere bien, puchero le da de comer.
A quien Dios quiere bien, se le cae la sopa en la miel.
A quien Dios quiere para rico hasta la mujer le pare hijos de otro.
A quien Dios quiere para sí, poco tiempo lo tiene aquí.
A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.
A quien Dios se la diere, San Antón se la bendiga.
A quien Dios se la diere, San Pedro se la bendiga.
A quien el vino no place, Dios le quita el pan.
A quien el vino no plaz, Dios le quite el pan.
A quien el vino place, Dios le quite el pan.
A quien es cerrado de sienes, Dios suele darle bienes.
A quien finge ser tonto, ni Dios lo quiere.
A quien habló, Dios le oyó.
A quien labora, Dios lo mejora.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
A quien madruga Dios le ayuda, uno que madrugó una cartera se encontró, más madrugó el que se le perdió.
A quien madruga, Dios le ayuda.
A quien nada tiene, Dios le da de sus bienes.
A quien nada tiene, Dios le mantiene.
A quien no habla, no le oye Dios.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
A quien se humilla, Dios le ensalza.
A quien se muda, Dios le ayuda.
A quien te hizo una, hazle dos; aunque no lo mande Dios.
A quien teme al Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
A siervos y a reyes, da Dios las mismas leyes.
A su tiempo viene lo que Dios envía y quiere.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
A tuerto o a derecho, ayude Dios a los nuestros.
A unos da Dios ovejas y a otros orejas.
A veces vale más callar por Dios que hablar de Dios.
A velas partidas, sálveme Dios y santa María.
A velas partidas, sálvenos Dios y Santa María.
Abades, rocío de panes, porque ruegan a Dios por los temporales.
Abejitas santas sois vos, que hacéis miel para mí y cera para Dios.
Abejitas, santas sois vos, que hacéis miel para los hombres y cera para Dios.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Acá y allá, Dios dirá.
Aceitunas, una o dos; si tomas muchas, válgame Dios.
Aceitunas, una o dos; si tomas muchas, válgate Dios.
Acércate a los pobres y te acercarás a Dios.
Acójame Dios, que vale más que vos.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya que te vas.
Agosto está reñido con Baco y con Cupido.
Agua de Dios y mayo venga, que si no puedes arar, irás por leña.
Agua de Dios y venga mayo, que si no puedo arar, no aro.
Agua, Dios, y venga mayo.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que cogeré.
Agua espere y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Al diablo mismo, Dios fue quien lo hizo.
Al erizo, Dios le hizo.
Al fin, al final, amar a Dios es lo principal y reírse de todo lo demás.
Al fulano, con tocarle la lotería, le vino Dios a ver.
Al ganado esquilado, manda Dios viento moderado.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Al mestizo, el diablo lo hizo; al indito, el Dios bendito.
Al plato llegarás, arveja, si Dios te deja.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Al que Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Al que madruga Dios le ayuda, y uno que madrugó buen tropezón se dio.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Al que madruga, Dios lo ayuda, pero no por mucho madrugar amanece más temprano.
Al que se ayuda, Dios lo ayuda.
Al que te hace una, hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Al que una vez me engaña, mal le haga Dios, y ayúdele si dos.
Al salvo, Dios lo salva.
Alcalde de aldea, si sale cruel, Dios nos libre de él.
Alta y esbelta me haga Dios, que morena o rubia me haré yo.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Alzar las manos, solamente al Dios soberano.
Alzar las manos, solo al Dios soberano.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Amanecerá Dios y verémonos.
Amanecerá Dios, y medraremos.
Amanecerá Dios, y verá el ciego los espárragos.
Amar, a todos; temer, a Dios tan sólo.
Amigo bueno, sólo Dios del cielo.
Amigo verdadero, sólo Dios del cielo.
Amor de dos, amor de Dios.
Amor y más amor, sólo a Dios, Nuestro Señor.
Anda, niño, anda, que Dios te lo manda.
Andando el tiempo, Dios sabe lo que será.
Ante Dios todos somos iguales.
Ante Dios, todos somos iguales.
Antes es Dios que los Santos.
Aparcería, sólo con Dios y con Santa María.
Apenas cierra Dios una puerta y ya tiene una ventana abierta.
Ara, siembra, escarda y espera, que Dios velará por tu sementera.
Arca, arquita, de Dios bendita, ábrese y cierra y nunca rechina.
Así Dios me ponga donde haiga, y lo demás de mi cuenta caiga.
Asno de dos, válgale Dios.
Asno de dos, válgale Dios.
Ayúdame, Dios mío, en las cuestas «pa’rriba», que las cuestas «pa’bajo» yo me las bajo.
Ayúdate tú y Dios te ayudará.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
Baco, Venus y tabaco, ponen al hombre flaco.
Barriga llena a Dios alaba.
Bendiga Dios la casa, donde hay viejo a la brasa.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Boca que no habla, sólo la oye Dios.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Buen compañero, sólo Dios del cielo.
Buen placer, Dios me lo dé; que el malo tráelo a carretadas el Diablo.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Buena Pascua de Dios a Pedro, que nunca me dijo ni malo ni bueno.
Bueno es Dios, y harálo mejor.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Bueno, bueno, sólo Dios del cielo.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Cada cual mira por sí, y Dios, por todos.
Cada quien es como Dios lo hizo.
Cada uno en su casa y Dios en la de todos.
Cada uno en su casa y Dios en la de todos; que es Padre poderoso.
Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.
Cada uno es para sí y Dios es para todos.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Cada uno ve con los ojos que Dios le ha dado.
Casa de Dios, casa de «tós».
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Codicia mala a Dios no engaña.
Como dijo el Dios Baco: es mejor oler a vino que a sobaco.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Con agua y con sol, Dios es el criador.
Con Dios voy y mis obras dirán quien soy.
Con dos gotas de sangre y un rayo de sol, hizo Dios una bandera y se la dio a un español.
Con mal andan los asnos, cuando el arriero da gracias a Dios.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Con razón o sin ella, ayúdenos Dios y a los nuestros.
Con un Dios le bendiga no se compra nada.
Con un fraile no puede nadie; con dos, ni Dios: con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Confía en Dios, pero cierra bien tu casa al salir.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Cosa que me he encontrado, Dios me lo ha dado.
Cosas a Dios dejadas, son bien vengadas.
Cree en Dios, pero amarra los camellos.
Cuajada y baile, que pasa Dios por mi calle.
Cuando Dios amanece, para todos amanece.
Cuando Dios amanece, para todos aparece.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Cuando Dios cierra sus manos, el hombre se esfuerza en vano.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Cuando Dios da pan duro, da dientes fuertes.
Cuando Dios da, da a manos llenas.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Cuando Dios está contigo, no te espantes del enemigo.
Cuando Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, no sirven ni sangrías ni flores cordiales.
Cuando Dios no quiere, el médico no puede.
Cuando Dios no quiere, el santo no puede.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Cuando Dios quiere, con todos los aires llueve.
Cuando Dios quiere, con todos los vientos llueve.
Cuando Dios quiere, en sereno llueve.
Cuando Dios quiere, hace sol y llueve.
Cuando Dios quiere, hasta el agua es medicina.
Cuando Dios sale por la puerta, el diablo entra por la ventana.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Cuando Dios su castigo retarda, que te arrepientas aguarda.
Cuando el diablo cierra una puerta, Dios abre cincuenta.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Cuando el mortero llama, ¡ay, Dios, que buena mañana!.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Cuando hay tormenta, con Dios se cuenta.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Cuando querrá Dios, que un real se vuelva dos.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Cuantos mueren que no tienen tos y yo que la tengo, no me lleva Dios.
Cuenta con finiquito, sea Dios bendito.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Cuerpo, cuerpo, que Dios dará paño.
Cuídame Dios de las aguas mansas, que de las bravas me cuido yo.
Cuídate mucho de hacer llorar a una mujer, pues ¡Dios cuenta sus lágrimas!.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Da Dios alas a la hormiga, para que se pierda más aína.
Da Dios almendras a quien no tiene muelas.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Da Dios bragas al que no tiene nalgas.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Da Dios habas al que no tiene quijadas.
Da Dios legañas al que no tiene pestañas Da Dios mocos a quien no tiene narices.
Da Dios mocos al que no tiene pañuelos.
Da Dios narices a quien no tiene pañuelos.
Da Dios nueces a quien no tiene dientes.
Da Dios palillos al que no tiene colmillos.
Da Dios pañuelo al que no tiene narices.
Da Dios pañuelos al que no tiene mocos.
Da Dios sombreros al que no tiene cabeza.
Dadiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Dais por Dios a quien tiene más que vos.
Dais por Dios al que tiene más que vos.
Dame, Dios, marido rico, aunque sea un borrico.
Danos Dios para que demos nos.
Dar a Dios lo que es de Dios, y al Cesar lo que es del Cesar.
Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
De cuantos bienes Dios envía, el más valioso es la alegría.
De Dios abajo, cada cual vive de su trabajo.
De Dios el fiar el alma; mas no la capa.
De Dios hablar y del mundo obrar.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
De Dios huirás en vano, que a todas partes alcanza su mano.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
De Dios viene el bien y de las abejas la miel.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
De Dios viene el bien, y de las abejas, la miel.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
De hora a hora, Dios mejora.
De hora en hora Dios mejora.
De ir a Francia, Dios me guarde; que hacen los huevos fritos con mantequilla.
De ira de señor y de alboroto del pueblo, líbreme Dios.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
De la casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
De la costilla del hombre, Dios a la mujer hizo: la lengua le salió larga, pero lo demás bien hizo.
De las aguas mansas cuídame Dios, que de las otras me cuido yo.
De las cosas de Dios, cuanto más mejor; y, de rezar a María, que no se te pase un día.
De las tunas, come una o dos; que si muchas ¡válgame Dios!
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
De médico experimentador guárdeme Dios.
De médico experimentador me libre Dios.
De menos nos hizo Dios.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
De mí y de todos te burlaras, pero de Dios no escaparas.
De mujer libre Dios me libre.
De odio de señor y de compañía de traidor, líbreme Dios.
De puerta abierta, perro gusgo y mujer descuidada, líbrenos Dios.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
De sol de tarde, Dios te guarde.
De todo hay en la viña del Señor.
Decía una mocita: Dios mío ¡quítame lo pobre!, que lo feo, con dinero se me quita.
Del agua mansa líbreme Dios, que de la brava me libraré yo.
Del agua mansa líbrenos Dios, que de la removida me libro yo.
Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me librare yo.
Del agua mansa me libre Dios, que de la turbia me libro yo.
Del agua mansa nos libre Dios, que de la brava me libro yo.
Del amigo y del traidor, guárdeme Dios, que no puedo yo.
Del hombre limosnero Dios es despensero.
Del mal saca Dios bien.
Del mes que entra con abad y sale con fraile, Dios nos guarde.
Del que yo me fio me guarde Dios, que de los que no me fio, me cuido yo.
Del todo bueno, sólo Dios del cielo.
Del toro manso me libre Dios, porque del bravo me libro yo.
Después de dar la carne al diablo, dar los huesos a Dios.
Después de Dios la olla, y si no bambolla.
Después de Dios, la casa de Quirós.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Dice Dios: guárdate y te guardaré.
Dice el doliente al sano: «Dios te dé salud, hermano».
Dice el señorito: «Agua Dios y mayo venga, que si no vas a arar, irás por leña».
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios y los ganes.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Diome Dios un huevo y diómelo huero.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Dios al humilde eleva y al soberbio derrueca.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Dios alegra al que siempre da.
Dios aprieta pero no ahoga.
Dios aprieta, pero no mata.
Dios ayuda a quien se ayuda.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Dios bendijo la paz y maldijo las riñas.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Dios castiga a los malos, aunque no a palos.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Dios castiga sin dar voces.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Dios castiga y no da voces.
Dios castiga, pero no da dos veces.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Dios castiga, y no da voces.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Dios conserve a mi señor, por temor a otro peor.
Dios consiente, pero no para siempre.
Dios consiente, pero no siempre.
Dios creó a la suegra; porque el diablo no puede estar en todas partes.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Dios cura y el médico pasa la factura.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Dios da avellanas a quien no tiene dientes.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Dios da bragas al que no tiene culo.
Dios da calzoncillos al que no tiene culo.
Dios da carne al que no tiene dientes.
Dios da frío conforme a la ropa.
Dios da frio según la ropa.
Dios da la friura, según la vestidura.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Dios da mocos a quien no tiene pañuelos.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Dios da pan al que no lo tiene.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Dios da pañuelo, a quien no tiene mocos.
Dios da pero no acarrea.
Dios da, nunca vende.
Dios defiende a los buenos cuando son más que los malos.
Dios desavenga a quien nos mantenga.
Dios dispone, el hombre propone y la mujer descompone.
Dios el trabajo ama y aborrece la vagancia.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Dios es el que cura y el médico cobra la factura.
Dios es el que sana, y el médico se lleva la plata.
Dios es más grande que el mundo.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Dios es tardío pero no olvidadizo.
Dios escribe derecho con reglones torcidos.
Dios está en todas partes.
Dios habla por el que calla.
Dios habla una lengua extranjera.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Dios hay en el cielo, que castiga a los malos y premia a los buenos.
Dios hizo el besar y el diablo lo demás.
Dios hizo el mundo para todos, pero lo hurtaron unos pocos.
Dios inventó la balanza y el diablo la romana.
Dios le da barba a quien no tiene quijada.
Dios le da lagañas, al que no tiene pestañas.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Dios le da pan al que no tiene dientes.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Dios le da sombrero al que no tiene cabeza.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Dios le perdone si halla por dónde.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Dios lo hace y Él sabe porqué lo hace.
Dios lo hará bien y el diablo lo echará a perder.
Dios los cría y el diablo los junta.
Dios los cría y ellos se juntan.
Dios los hace y ellos se juntan.
Dios me da el dolor para hacerme mejor.
Dios me dé cien enemigos y no me dé un falso amigo.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Dios me dé en mi casa tomates y berenjenas y no perdices y salmones en la ajena.
Dios me dé morena con gracia y no rubia lacia.
Dios me guarde a este señor, no me venga otro peor.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Dios me guarde de toda helada y de mujer enojada.
Dios me libre de ojos bizcos que todo lo ven torcido.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Dios me libre del agua mansa que de la que corre ya me libro yo.
Dios me libre del agua mansa, que ya me libraré yo de la brava.

Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Dios me lo dio, Dios me lo quitó.
Dios me ponga donde haya y lo demás de mi cuenta vaya.
Dios mejora las horas.
Dios mío: ¡quítame lo pobre! que lo feo se me quita con dinero.
Dios mira las manos limpias, no las llenas.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Dios no castiga con las dos manos.
Dios no come ni bebe, mas juzga lo que ve.
Dios no cumple antojos ni endereza jorobados.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Dios no da dinero, pero da el modo y la forma de hacerlo.
Dios no deja nada a deber.
Dios no desampara a sus hijos.
Dios no escoge a los capaces, Dios capacita a los escogidos.
Dios no espera año para castigar.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Dios no les da alas a los alacranes.
Dios no me dé; pero póngame donde haya, que yo tomaré.
Dios no perdona al que, a otro, no perdona.
Dios no podrá ayudarte a segar si tú no quisiste sembrar.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Dios no tiene cuitas, ni de nadie necesita.
Dios no tiene tocas, mas quita de unas y pone en otras.
Dios nos alarga la vida, el tiempo nos acorta la vista.
Dios nos conserve a este señor, no nos venga otro peor.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Dios nos dé lo que nos falta y dinero para la plaza.
Dios nos depare quien en la braga nos cague.
Dios nos dio dientes, Dios nos dará pan.
Dios nos guarde del vino malo y del aprendiz del piano.
Dios nos ha hecho libres, ¡no pidas lo imposible! Dios nos hizo una boca y dos oídos, para que escuchemos más de lo que hablamos.
Dios nos libre de estudiante de un solo libro.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Dios nos libre de la justicia, con verdad o sin ella.
Dios nos libre de las heladas de mayo.
Dios nos libre de nuevo rico y de caída de borrico.
Dios nos libre de palo de ciego y de bofetada de zurdo.
Dios nos libre de tener una sola camisa y un sólo hijo.
Dios nos libre de un nuevo rico, y de la caída de un borrico.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Dios nos manda el alimento y el diablo lo guisa.
Dios nos tenga de su mano en invierno, en verano y en todo el tiempo del año.
Dios nos tenga en su mano, en invierno y en verano.
Dios nunca esconde la cara: quien lo busca le halla.
Dios o el dinero; el segundo primero.
Dios perdona al que su culpa llora.
Dios perdona el pecado, pero no el escándalo.
Dios perdona pero no espera la llegada.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Dios permite a los malos, pero no para siempre.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Dios pone a cada uno en su sitio.
Dios pone la curación, y el médico se lleva el doblón.
Dios protege la inocencia.
Dios proveerá.
Dios puede mucho, pero puede más el cucho.
Dios que da el mal, da su remedio cabal.
Dios que da la llaga, da el remedio.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Dios se lo pague en trigo en agosto.
Dios se lo pague y yo me lo trague.
Dios sea con todos y el abad con el rollo.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Dios sufre a los malos, pero no para siempre.
Dios tarda pero no olvida.
Dios te ama por lo que Dios es, no por lo que hayas hecho o dejado de hacer.
Dios te asista y te de una plaza de organista.
Dios te de mujer que todos te la codicien y ninguno la alcance.
Dios te dé ovejas e hijos para ellas.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Dios te dé poder en villa, y en tu casa, harina.
Dios te dé que tengas y casa en que lo metas.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Dios te guarde de aire colado, de un carro de costado y de fraile por todos lados.
Dios te guarde de alcalde nuevo y de alguacil viejo.
Dios te guarde de alcalde nuevo y de escribano viejo.
Dios te guarde de amigo reconciliado, de hombre que va disimulado, de judío acosado.
Dios te guarde de caballo de mala rastra, de suegra y de madrastra.
Dios te guarde de caída de borrico y de pobre que llega a rico.
Dios te guarde de delantera de viuda y de trasera de mula.
Dios te guarde de hijastro; malo de criar y peor criado.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Dios te guarde de hora menguada y de gente que no tiene nada.
Dios te guarde de ladrón en casa y de loco fuera de ella.
Dios te guarde de lodos al caminar y de larga enfermedad.
Dios te guarde de moza navarra, de viuda aragonesa, de monja catalana y de casada valenciana.
Dios te guarde de mozo halagüeño y de médico andariego.
Dios te guarde de mozo rezador y de viejo ayunador.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Dios te guarde de párrafo de legista, de infra de canonista.
Dios te guarde de perro atado y de hombre determinado.
Dios te guarde de persona señalada y de mujer tres veces casada.
Dios te guarde de receta de médico, de párrafo de legista y de papeles de escribano.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Dios te guarde del polvo de mayo y del fango de agosto.
Dios te guarde de la hora menguada y de gente que no tiene nada.
Dios te guie y a mí no me olvide.
Dios te haga bueno, que será como hacerte de nuevo.
Dios te haga santica y buena mocica.
Dios te haga santico, verdaderico y hombre de bien.
Dios te libre de alcalde nuevo y de escribano viejo.
Dios te libre de «quid pro quos» de boticarios y de «etcéteras» de notarios.
Dios te libre del mozo cuando le apunta el bozo.
Dios tiene un mirador en cada estrella y nos ve desde ella.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Dios tiene una capa que todo lo tapa, y el diablo tiene un tamboril que todo lo saca a relucir.
Dios todo lo puede, menos hacer beber a un burro si este no quiere.
Dios todo lo ve y todo lo oye y da lo que conviene al hombre.
Dios y el mundo no suelen andar juntos.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Dios, que da la llaga, da el remedio.
Dios, que da la llaga, da la medicina.
Dios, si da nieve, también da lana.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Donde está el bien, está Dios; donde está el mal, el diablo está.
Donde hay caridad y amor, allí esta Dios.
Donde no hay caridad, Dios no quiere estar.
Echar sin Dios la cuenta, es mala renta.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
El dinero Dios lo da y los indios lo trabajan.
El gozo y la pena es Dios quien lo ordena.
El hijo de mi hija, mi nieto será, el de mi hijo, Dios lo sabrá.
El hijo de mi hija, nieto mío será; el hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
El hombre es un Dios en ruinas.
El hombre es un Dios o un bruto.
El hombre hace y Dios deshace.
El hombre propone y Dios dispone.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
El hombre propone, Dios dispone, y la mujer descompone.
El molino de Dios muele despacio pero seguro.
El palo dado, ni Dios lo quita.
El pan partido Dios lo aumenta.
El pariente, como Dios te le diere; el amigo, como tú le escogieres.
El poder de Dios es tal que saca bien del mal.
El principio de la sabiduría es el temor a Dios.
El que bien anda, Dios le ayuda.
El que confía en Dios con todo su corazón, sale victorioso.
El que cree en mujer, no cree en Dios.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
El que el vino no trae, Dios le quite el pan.
El que gana uno y gasta dos, no tiene perdón de Dios.
El que madruga, Dios le ayuda; un día madrugó y veinte duros se encontró, pero más madrugó el que los perdió.
El que madruga, Dios lo ayuda.
El que no conoce a Dios, ante cualquier buey se arrodilla.
El que no pide a Dios, no recibe del diablo.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
El que siendo servilleta llega a mantel, ¡Dios nos libre de el!
El que teme al diablo es porque conoce a Dios.
El que vivió de ilusiones, no alcanza el perdón de Dios.
Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
En ayudando Dios, lo más malo se vuelve mejor.
En chica hora, Dios obra y Dios mejora.
En el cielo manda Dios, y en el infierno el que quiere, y en este mundo traidor el que más dineros tiene.
En hora chica, Dios obra.
Encender una vela a Dios y otra al diablo.
Enemigos me dé Dios, y amigos no.
Entre lo feo y lo hermoso déme Dios lo provechoso.
Esa es la desgracia mayor, no tener de cara a Dios.
Eso se hace, lo que a Dios place.
Estar dejado de la mano de Dios.
Favor referido, ni de Dios ni del diablo agradecido.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Fiar de Dios el alma, mas no la capa.
Fiar, en Dios y en otro no.
Fíate de Dios y no corras.
Fortuna te dé Dios, que el saber poco te basta.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Fraile que pide por Dios, siempre pide para dos.
Guardado está lo que guarda Dios, que lo demás, no.
Guárdete Dios de perro de liebre, de casa de torre, de piedra de honda y de mujer sabionda.
Guárdete Dios del diablo, de lodos al caminar y de alboroto de pueblo.
Guárdete Dios del diablo, de ojo de puta y de vuelta de dado.
Guardólo Dios de piedra y niebla, mas no de puta vieja.
Hace más el que Dios ayuda, que el que mucho madruga.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Hay que trabajar para comer, el amor te lo da Dios.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Haz bien, que Dios te ve.
Hombres sin pero no hubo dos; hubo uno y era Dios.
Hora a hora, Dios mejora.
Hurtar el puerco y dar los pies por Dios.
Hurtar para dar a Dios, es ir del demonio en pos.
Hurtar para dar a Dios, sólo el demonio lo aconsejó.
Invoca a Dios pero no navegues junto a los escollos.
Ir despacio es de Dios; Ir rápido es del diablo.
Jamás cerró una puerta Dios sin que abriera dos.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Junta de dos la hace el diablo cuando no la hace Dios.
Justicia, de Dios viene; de los hombres, ni la esperes ni la sueñes.
Justicia, Dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Justicia, Dios la dé, porque aquí no la encontraré.
La aceituna la da Dios, y el aceite no.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
La batata la hizo Dios, el boniato, no.
La casa ajena, ni la de Dios es buena.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
La tierra do me criare, démela Dios por madre.
La verdad es hija de Dios.
La vida de la aldea, désela Dios a quien la desea.
La vida que guarda Dios no hay dolencia que la quite.
Labrador, trabaja y suda, que Dios te ayuda.
Las mulas de mi amo Dios las bendiga, que andan mas cuesta abajo que cuesta arriba.
Las uvas y el sol, para el bueno y para el malo los hizo Dios.
Lengua que no habló, y ojo que no vio, Dios le perdonó.
Líbrame Dios de las aguas bravas, que de las mansas me cuido yo.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Limosna callada, la de Dios más estimada.
Llaga de juntura, no te la de Dios en ventura.
Lléveme Dios a ese mesón do manda el marido y la mujer non.
Lo bueno Dios lo lleva, y lo malo aquí se queda.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Lo mío es mío porque así lo manda Dios; y lo tuyo de los dos.
Lo mucho Dios lo ve.
Lo que a Dios conviene, a la mano se viene.
Lo que de Dios está, sin duda se cumplirá.
Lo que Dios da llevarse ha.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es «calamidá».
Lo que Dios da, para bien será.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Lo que Dios no me dio por detrás me lo dio por delante.
Lo que Dios no quiere, santo no puede.
Lo que Dios quiere dar, por la puerta debe entrar.
Lo que Dios se lo dio, San Pedro que se lo bendiga.
Lo que está de Dios, a la mano se viene.
Lo que ha de ser Dios o el diablo lo han de traer.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Los diezmos de Dios, de tres blancas sisar dos.
Los mandamientos de la Ley de Dios son dos: todo para mí y? nada para vos.
Mal echa sus cuentas quien con Dios y con el diablo no cuenta.
Malo o bueno como soy, en manos de Dios estoy.
Mano zurda, mano contra Dios.
Mantenga Dios al rey, que nos hace guardar la ley.
Más puede Dios ayudar que el diablo desayudar.
Más puede Dios ayudar que velar y madrugar.
Más puede Dios que el diablo.
Más puede Dios que el diablo.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Más vale Dios ayudar que madrugar.
Más vale pedirlo por Dios, que no hurtarlo.
Más vale un «por si acaso», que un «¡válgame Dios!».
Más vale un pan con Dios, que con el diablo dos.
Médicos y abogados, ¡Dios nos libre del más afamado!
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Mientras hay Dios, habrá misericordia.
Nada me debe Dios, y todo se lo debo yo.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
No creó Dios al burro para músico.
No debas a nadie nada, sino a Dios el alma.
No hagas llorar a una mujer, porque Dios cuenta sus lágrimas.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
No le diga Dios al juez lo que puede ni a la mujer lo que quiere.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
No se mueve la hoja del árbol sin la voluntad de Dios.
No siempre el poderoso vence sino quien Dios quiere.
No te de Dios más mal que muchos hijos y poco pan.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Nunca falta Dios a los pobres.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par con los dos.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Obra acabada, a Dios agrada.
Obra bien y aguarda, que Dios es el que paga.
Obra bien y espera, que Dios es el que premia.
Obrar bien, que Dios es Dios.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Ovejita de Dios, el diablo te trasquile.
Ovejitas de Dios, soldada de balde, ¿cuál será el puto que otro año las guarde?
Palo dado, ni Dios lo ha quitado.
Pan de trigo tremés, lo hizo Dios y para mí es.
Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios.
Pedir para Dios y no dar ni para Cristo.
Pedir prestado, ni a Dios; y regalado, ni al diablo.
Perfecto solo Dios.
Pide a Dios y a los santos, pero echa abono en tus campos.
Pide a Dios y a los santos, pero echa estiércol a tus campos.
Pobre, feo y trillador, pide que te ayude Dios.
Poco sabe de cuentas quien sin Dios las echa.
Poner una vela a Dios y otra al diablo.
Por eso te hago, por que me hagas, que no eres Dios que me valgas.
Por mucho trabajar nadie muere, sino por voluntad de Dios.
Prenderle una vela al diablo y otra a Dios.
Preñada la llevas, y con leche, Dios quiera que te aproveche.
Primero es Dios que los Santos.
Primero es Dios que todos los santos.
Pureza de uno, pureza de Dios; pureza de tres, de todos es.
Qué bueno era Dios para labrador.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Que Dios le perdone si halla por dónde.
Quien a Dios irrita, no se irá en palmitas.
Quien a Dios llama, a Dios halla.
Quien a Dios no sirve, a si mismo se desirve.
Quien a Dios obedece, a su enemigo vence.
Quien a Dios sigue, es hombre libre.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Quien a Dios tiene, ¿qué más compañía quiere?
Quien a Dios tiene, nada le falta.
Quien a Dios tiene, todo lo puede.
Quien buena ventura tiene, a Dios se la debe.
Quien con Dios cuenta, tiene buenas rentas, sin compras ni ventas.
Quien con mal anda, Dios no le ayuda.
Quien da a los pobres, presta a Dios.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Quien de los suyos se queja, Dios le deja.
Quien de los suyos se separa, Dios le desampara.
Quien de servilleta llega a mantel, ni Dios ni su padre pueden con él.
Quien de servilleta llega a mantel, ni Dios puede comer con él.
Quien dineros no tiene, sólo a Dios teme.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Quien no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Quien no habla no le oye Dios.
Quien se aventura, Dios le ayuda.
Quien se muda, Dios le ayuda.
Quien sin Dios echa sus cuentas, no sabe de cuentas.
Quien sólo en Dios confía, nunca tendría mal día.
Quien teme a Dios, no teme a los hombres.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios.
Quien toma a Dios por padrino, tranquilo va en su camino.
Quien vive como Dios manda, alegre anda.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Quiera Dios que orégano sea y no se nos vuelva alcaravea.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Rogar a Dios por los santos, mas no por tantos.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Salga el sol por Antequera y que sea lo que Dios quiera.
Se armó la de Dios es Cristo.
Secreto de dos, sábelo Dios.
Secreto de tres, todo ves.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Secreto tan sólo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Ser bueno lo manda Dios y aparentarlo es mejor.
Si a Dios ves en el umbral ponte rápido a rezar.
Si Dios con nosotros está, nadie nos vencerá.
Si Dios de esta me escapa, nunca me cubrirá tal capa.
Si Dios está conmigo, nada podrá mi enemigo.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Si Dios hubiera querido prohibir el vino, las viñas serian amargas.
Si Dios me saca a flote, no más trotes.
Si Dios no me quiere, el diablo me ruega.
Si Dios no nos hubiera querido trasquilados, no nos habría hecho borregos.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Si Dios te da piedras, construye un puente y golpéalo antes de pasar.
Si Dios te ha dado limones, haz limonada.
Si el dinero a Dios prefieres, pobre serás y pobre eres.
Si el juramento es por nos, la burra es nuestra por Dios.
Si la mujer fuera buena, Dios habría tenido una.
Si lo sabe Dios que lo sepa todo el mundo.
Si nació tu pan, fía en Dios, que él lo espigará.
Si tu mujer te dice que te tires de un tejado abajo, pídele a Dios que sea bajo.
Si viniere el «Dios nos salve», antes en el caldo que en carne nos halle.
Siempre de aquí para allá y al final Dios dirá.
Siempre se aparece la Virgen a los pastores.
Sin defectos, sólo Dios lo sabe.
Sobre buenos y sobre malos, Dios abre sus manos.
Sobre Dios no hay señor; ni sobre sal, sabor.
Socorrer al pordiosero es prestar a Dios dinero.
Solo Dios es caporal; todos los demás son bueyes.
Sólo Dios es el que no tiene necesidad.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber nada te vale.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber poco basta.
Teme a Dios y a quien no teme a Dios.
Teme a Dios, y honra a tu rey.
Tempero de San Miguel, guárdate Dios de él.
Téngale miedo a la ira de Dios y a una escasez de mujeres.
Tiene más Dios que darnos, que nosotros que pedirle.
Tiremos por acá, tiremos por allá, lo que Dios quiera será.
Todo es como Dios quiere, mas no como debe.
Todo esfuerzo será vano si Dios nos deja de su mano.
Todo está en manos de Dios, y en ninguna podría estar mejor.
Todo se acaba menos el amor de Dios.
Todo vale en el nombre de Dios.
Todos de Dios somos hijos, buenos y malos, grandes y chicos.
Todos los bienes de Dios nos vienen.
Tras un tiempo, otro vendrá y Dios dirá.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Una cosa es creer en Dios y otra ser amigo del cura.
Una cosa es creer en Dios y otra ser monaguillo.
Uno propone y Dios dispone, viene la mujer y todo lo descompone.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Váyase usted con Dios, y su hija conmigo.
Ve a la era, y a Dios espera.
Ventura te dé Dios, hijo, que el saber poco te vale.
Ventura te dé Dios, hijo, que saber albardar te basta.
Ver de un grano quince espigas, a adorar a Dios obliga.
Verde nace el tomate, el sol le da color; pero el que nace baboso no lo arregla ni Dios.
Verde nace el tomate, el sol le da color; pero quien nace baboso, no lo arregla ni Dios.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Virtud escondida, la de Dios preferida; virtud ostentada, no es virtud ni es nada.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren será lo que Dios quisiere.



Volver al Refranero


© Refranero Castellano